Por:
Redacción
4 de Abr, 2026
11:07 am
Celebra el Bayern Munich. El Friburgo se quedó con la miel en los labios, pues prácticamente tenía un triunfo asegurado para cortarle el impulso a la escuadra bávara.
Sin embargo, del 2-0 a favor, la escuadra de Vincent Kompany volteó el asunto y firmó un 2-3 pletórico. En menos de quince minutos, la visita marcó tres goles para configurar el resultadazo agónico.
Dejando una impresión extraña, previo a un duelo de alto calibre frente al Real Madrid, el Bayern estuvo lejos de conseguir su mejor versión hasta los últimos minutos. Le dolió en ataque la baja de Harry Kane y la sanción de Nicolas Jackson, quien habitualmente reemplaza al goleador inglés en el once titular.
Un Friburgo envalentonado, que también palpita los cuartos de Europa League, se quedó corto por su manera de defender.
La localía siempre miró a los ojos a su rival. Jugándole de tú a tú, incluso creando más situaciones claras que el Bayern, el Friburgo no tuvo temor de lograr la primera anotación. Eso sí, le pesaba la definición en el inicio con un trámite de estilos distintos. Manuel Neuer metió un atajadón, seguido de otros disparos levemente desviados.
En la reanudación del segundo tiempo, un disparo de Johan Manzambi a los 46′ desató la euforia del recinto local. La presión alta del Friburgo surtió efecto por fin, hecho por el cual el volante suizo, sin mucha resistencia, trazó la diagonal desde la izquierda al medio y sacó un latigazo de pierna derecha que descolocó al portero.
Friburgo erró otras situaciones, pero el segundo cayó para fortuna del elenco de Julian Schuster. Lucas Höler, el goleador del Brasilainer, capturó un tiro de esquina que empujó al fondo. Todo indicaba que ya el asunto se liquidó, pero hubo un pequeño detalle: se trataba del poderoso Bayern Munich.
Las pistas de igualdad iniciaron al rato. Sobre los 81′, Tom Bischof, el héroe de la jornada, marcó el camino con un disparo de media distancia clavado contra un palo. Nadie le achicó ni le impidió que sacara el latigazo ante el bloque muy hundido de los locales.
Eso sí, para frotarse las manos nuevamente, después de que el árbitro levantara la paleta de adición, de nuevo Bischof apareció y logró estampar la igualdad parcial. La acción fue preparada desde el tiro de esquina; Michael Olise condujo en corto y le lanzó la responsabilidad al volante, quien nuevamente sorprendió a todo el bloque y celebró a rabiar un tanto valioso.
Para poner la cereza en el pastel, el joven Lennart Karl, de mucho desgaste en todo el partido, anotó en la última jugada del mismo. La secuencia fue hermosa: construcción de Joshua Kimmich, pase al vacío para Alphonso Davies, centro y empujón en soledad para la remontada. Nadie lo siguió increíblemente, por lo que definió sin oposición para enmudecer el estadio y festejar una victoria que casi no parecía estar en los planes.
Remontada tremenda del Bayern, que escala a los 73 puntos y avisa al Real Madrid. El Friburgo se queda en la octava posición, ostentando 37 puntos y el sinsabor de lo que pudo ser una noche histórica.
| MAS Internacional |